ERP a medida o ERP estándar: la respuesta honesta
Para muchas pymes, un ERP estándar bien implantado (Odoo, Holded, Sage, A3 y similares) es la mejor opción. Lo decimos aunque suponga un proyecto más pequeño para nosotros. Un ERP a medida empieza a compensar cuando:
- Tu proceso tiene particularidades que el estándar no cubre y acabas con módulos a medida encima de módulos a medida.
- Pagas licencias por usuario de un sistema que tu equipo usa a medias y rellena con Excel.
- La operativa depende de datos que el ERP no sabe manejar: trazabilidad por lote, campañas, calibres, rutas, configuraciones de producto complejas.
- Necesitas que el sistema hable con maquinaria, sensores, tu tienda online o las plataformas de tus clientes.
Si quieres profundizar en la comparación, lee ERP a medida o ERP estándar.
Módulos habituales
- Compras y proveedores: pedidos, recepciones, control de precios y previsiones.
- Stock y almacén: ubicaciones, lotes, caducidades, inventarios y movimientos entre almacenes.
- Producción: órdenes de fabricación, escandallos, consumos y costes reales.
- Ventas: presupuestos, pedidos, albaranes, tarifas por cliente y comisiones.
- Facturación y cobros, conectados con tu programa de contabilidad o tu gestoría.
- Informes y cuadros de mando para dirección.
Por fases, no de golpe
El mayor riesgo de un ERP es el proyecto de dos años que cambia todo a la vez. Nosotros empezamos por el módulo que más dolor quita —normalmente stock o pedidos—, lo ponemos en producción en semanas y convivimos con tus sistemas actuales mientras se sustituyen poco a poco. Cada fase tiene alcance y precio cerrados.
Si ya tienes ERP
No siempre hay que sustituirlo. A menudo lo que falta es una capa por encima: una app para el almacén, un portal para clientes, la conexión con la tienda online o la automatización de la entrada de pedidos. Mira nuestras integraciones y automatizaciones.